Siete años más tarde, apostando por la que se convertiría en una de las mayores intervenciones urbanísticas de la época, se instalaría en el número 15 de la Gran Vía.
Un primer tramo de la nueva arteria de Madrid dedicado al comercio de lujo, que se inspiró en calles surgidas en el siglo XIX por toda Europa, como la Rue de la Paix en París, Regent Street en Londres o la Galleria Vittorio Emanuele II en Milán.
Lo que parecía arriesgado entonces, cuando la actividad comercial continuaba en la paralela Caballero Gracia, resultó ser un gran acierto y el lugar desde donde Aldao adquirió todo el prestigio que hoy mantiene como referente del sector.
Su fundador, Don Manuel Fernández Aldao Balbis, aprendió el oficio desde los once años trabajando con su padre, un joyero de La Coruña.
En 1931, en un sector de tradición más bien masculina, su hija Antoñita Fernández-Aldao se incorporó dedicando toda su vida profesional a Aldao y sus clientes.
Por ello, tras 73 años de labor impecable, en el año 2003 se le concedió la Medalla al Mérito en el Trabajo, en su categoría de oro.
Cinco generaciones después, Aldao ha cambiado de ubicación y la manera en que se presenta al público, pero su esencia se mantiene intacta. Hoy desde el número 22 de la emblemática calle Argensola la familia ofrece un cercano asesoramiento a cada cliente que confía en sus más de cien años de experiencia para adquirir sus piezas más especiales.
Profesionales de la joyería que asesoran, transmiten el valor intrínseco de cada pieza y las características que la hacen perfecta para cada persona y ocasión.
Tras las privadas puertas de Aldao, cualquier cliente encontrará su casa. Una casa que continúa llevando por bandera sus valores originales de alta calidad, artesanía y discreción. Una celebración de pasado, presente y una historia que seguirá viva en sus joyas.
Tras las privadas puertas de Aldao, cualquier cliente encontrará su casa. Una casa que continúa llevando por bandera sus valores originales de alta calidad, artesanía y discreción. Una celebración de pasado, presente y una historia que seguirá viva en sus joyas.
Para garantizarle una experiencia única en nuestro espacio de la calle Argensola 22, le invitamos a contactarnos y programar su visita en el 915 216 925.